lunes, 8 de febrero de 2016

TEMA 1 - La evaluación y su práctica ¿para qué?

Por: Francisco Reyes Mori

El mundo contemporáneo plantea nuevos retos a la escuela y para que éstas caminen en concordancia con estas exigencias necesitan reinventarse  movilizando sus diferentes estamentos. Un componente fundamental en este proceso inevitable es la evaluación. Todavía las escuelas no han entendido, salvo excepciones, que si no observan ni recogen información ni toman decisiones drásticas sobre su propia práctica y dinámica se dirigen al colapso. Hugo Diaz, especialista en temas de políticas educativas, escribe un interesante artículo que busca promover la reflexión  en los diferentes agentes educativos.

El primer paso para la acreditación de las instituciones educativas es la auto-evaluación. El ideal es que en el Perú ocurra lo que sucede en los países anglosajones o, sin ir muy lejos, a un país como Brasil, donde la evaluación institucional es parte de la cultura de trabajo de las instituciones de enseñanza y no una obligación derivada de legal de una norma. En Brasil, los padres de familia, antes de matricular a sus hijos preguntan si la institución educativa está evaluada.

No obstante, generar una cultura de evaluación no será un proceso fácil puesto que las personas no están acostumbradas a ser evaluadas; por el contrario, muestran gran resistencia a la evaluación. No se ha desarrollado en las instituciones educativas una cultura de evaluación, como tampoco haber fomentado la evaluación del desempeño del profesorado

Dado el carácter voluntario de la acreditación en instituciones de educación básica, en el desarrollo de una cultura de evaluación un actor clave es el padre de familia. Éste deberá acostumbrarse a exigir calidad y a que las instituciones de enseñanza estén en condiciones de demostrar que brindan un servicio educativo que reúne esas características.


Los beneficios de practicar la evaluación institucional

La evaluación  institucional es una técnica de gestión cuya finalidad es la mejora de la naturaleza y calidad de la gestión, de los procesos y productos, y de la efectividad laboral.

A través de la evaluación institucional las organizaciones educativas podrán:

1.     Conocer los aciertos que necesitan potenciarse y las debilidades que deben que corregirse.
2.    Comprender mejor los actos pedagógicos y administrativos que se ejecutan para verificar si los procesos para alcanzar los resultados son los esperados.
3.    Verificar en qué medida los resultados que se obtienen están en armonía con los estilos de
      formación y gestión, y el perfil del estudiante que la institución se haya propuesto.
4.    Recomendar, a partir de las conclusiones de la evaluación, las medidas que formen parte de un plan de mejoramiento de la gestión y resultados educativos.

Si el objetivo de la evaluación es reflexionar sobre la situación actual para transitar por un camino más estructurado de mejora continua, el requisito es que los referentes para la evaluación, estén definidos previamente y sean susceptibles de medirse en su cumplimiento. Por tanto, se necesitan planes de desarrollo institucional y operativo que incorporen metas, responsables y plazos de cumplimiento de cada una de esas metas. Por ahora la concepción de los planes anuales de trabajo ni los proyectos educativos institucionales está basada en un enfoque de gestión por resultados, que es a lo que habría que encaminar la gestión escolar.

Es importante destacar que como herramienta de gestión, la evaluación tiene una finalidad eminentemente formativa, no punitiva. Se evalúa para mejorar y no para castigar. Por lo tanto, la evaluación exige ejecutarse en un marco de total transparencia, sinceridad y planificación anticipada. Las reglas de juego tienen que estar claramente establecidas y difundidas con la anticipación debida. Otra característica de la evaluación es la reflexión compartida que genera su proceso, lo que permitirá al personal directivo, los docentes y los padres de familia, retroalimentarse, mejorar sus desempeños, utilizar mejor los recursos disponibles y verificar el cumplimiento los objetivos propuestos.

Se ha señalado en párrafos precedentes que la evaluación implica una auto-evaluación. También es recomendable una evaluación externa pues permite que la organización pueda ser examinada con otra mirada, siempre útil y enriquecedora. La auto-evaluación puede originarse por la propia demanda del equipo directivo o de parte o todo el equipo de docentes, y por una demanda de evaluación que viene del exterior.

Qué es y qué no es la evaluación

Lo qué es
Lo que no es
Un diagnóstico, ayuda a aprender de la experiencia, permite reflexionar sobre lo que se hace y tomar decisiones racionales y sobre temas sustantivos.
Una amenaza
Una comprobación
Una fiscalización
Un diálogo participativo; corrige el individualismo.
Un juicio
Un encuentro. Facilita la coordinación horizontal y vertical
Una intromisión
Una ayuda para comprender lo que sucede y al perfeccionamiento del profesorado y lo responsabiliza de su propio desarrollo.
Una descalificación
Una ayuda para discutir e intercambiar opiniones para aprender nuevas cosas y para ganar coherencia en el equipo docente.
Una imposición

Preguntas para reflexionar (Envía tus respuestas a mi correo):
  1. ¿Considera importante que los centros educativos sean evaluados periódicamente?
  2. De acuerdo a la realidad de su institución educativa y las posibilidades de recursos ¿qué tipo de evaluación realizaría?
  3. ¿Cómo vencer la resistencia a la evaluación que tienen los profesores y el personal directivo?
  4. ¿Cómo garantizar que las evaluaciones sean objetivas?
  5. ¿Cómo evaluar a los docentes de instituciones educativas?

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